Estudios
Complementarios.

Es un estudio computarizado que permite determinar en forma objetiva el vicio refractivo de ojo, ya sea miopía, hipermetropía o astigmatismo.

La tonometría consiste en la medida indirecta de la presión intraocular mediante el uso de un tonómetro. La presión intraocular es la presión ejercida por los líquidos contenidos en el interior del globo ocular (humor vítreo y humor acuoso) sobre las estructuras firmes del mismo.

Este examen evalúa la sensibilidad retiniana, es decir, cual es la luz más tenue que ve el paciente en determinados puntos y lo compara con los resultados obtenidos en un grupo de pacientes de similares características sin alteraciones oftalmológicas. Logra detección precoz y evolución comparada de variadas e importantes lesiones oftalmológicas, neurológicas o sistémicas.
Es una técnica de imagen tomográfica (imagen por secciones) óptica, no invasiva, que utiliza una combinación de luces provenientes de distintos receptores para lograr una mayor resolución. Su penetración milimétrica ofrece fotografías de alta resolución de las distintas capas de la retina.
La topografía corneal es una herramienta diagnóstica computarizada que crea un mapa tridimensional de la superficie curva de la córnea. La córnea es la parte transparente más externa del ojo que tiene forma de bóveda y cuyo tamaño es similar al diámetro del iris (zona coloreada del ojo). La gran ventaja de la topografía corneal sobre otros métodos es su facilidad para detectar irregularidades corneales invisibles por medio de la mayoría de los exámenes convencionales.
Se trata de un láser de gran uso en oftalmología, principalmente en lesiones en retina. Su mecanismo de acción es mediante fotocoagulación de tejidos oculares. Presenta tres características fundamentales: emite rayos de una misma longitud de onda, mismo color y misma dirección. Es un procedimiento ambulatorio e indoloro. Previo a realizarlo se le instila al paciente un colirio dilatador y luego anestesia tópica. La cantidad de disparos de láser y forma de realizarlo dependen de la patología y del médico tratante.
El uso del láser en la cirugía ocular permite el tratamiento de muchas patologías causando apenas riesgo de infección y dolor a los pacientes. De forma ambulatoria, al mismo tiempo que el paciente puede volver a hacer vida normal en poco tiempo.
Con este aparato se determina la longitud axial del ojo a través de la producción de ecos, que representa la reflexión del haz ultrasónico en las distintas interfaces de los tejidos oculares. Conocer el largo axial es necesario para poder obtener posteriormente el poder de la lente intraocular que se utilizará en la cirugía de catarata.